III Simposio Internacional2026-09-09T14:50:40+02:00

 

PRESENTACIÓN

Lengua, emoción y sociedad: hacia una concepción emocional de la comunicación humana

Las lenguas humanas no son únicamente sistemas para transmitir información. Son formas de acción, de relación y de construcción compartida de significado. En este sentido, la emocionalidad no constituye un componente accesorio de las lenguas, sino una dimensión inherente a su funcionamiento comunicativo y social.

El III Simposio Internacional de Lengua, Emoción e Identidad, organizado en el marco del proyecto de investigación EMOSPACE, propone situar en el centro del debate la relación entre lengua, emoción y comunicación social, partiendo de una premisa fundamental: las lenguas humanas son lenguas emocionales porque la comunicación lingüística está indisociablemente vinculada a la experiencia, la valoración y la interacción entre personas.

  • Si las lenguas humanas son emocionales, ¿qué significa comunicarse, aprender y vivir en una lengua?

Esta pregunta cambia el foco, porque no se trataría simplemente de estudiar la emoción en la lengua, sino de replantear qué entendemos por lengua y por comunicación cuando reconocemos la emocionalidad como una dimensión constitutiva de ambas.

Todo uso lingüístico se produce en situaciones concretas, entre hablantes concretos y con determinados propósitos comunicativos, y participa en la construcción de relaciones sociales e identidades. Las palabras, las construcciones, los discursos y las prácticas comunicativas adquieren así una dimensión emocional que depende tanto de sus propiedades lingüísticas como de los contextos, los interlocutores, las experiencias previas y las comunidades en las que se utilizan. En el caso de segundas lenguas y lenguas adicionales, la emocionalidad parece atenuarse. ¿Se debe a la pérdida de rasgos específicamente lingüísticos o de rasgos de la comunicación?

  • UNA CUESTIÓN SUBYACENTE
    Esta última pregunta cobra hoy una relevancia añadida ante un fenómeno que interpela directamente a nuestra concepción de la emocionalidad lingüística: los sistemas de inteligencia artificial son capaces de generar discurso que reproduce con notable precisión los recursos léxicos, sintácticos y discursivos asociados a la expresión emocional. Sin embargo, los hablantes tienden a percibir estos discursos como no genuinamente emocionales, o como carentes de una emocionalidad plena.
    Esta discrepancia —entre la presencia de recursos formales de emocionalidad y su percepción como ausente— sugiere que la emocionalidad del lenguaje humano no puede explicarse únicamente por las propiedades de los recursos lingüísticos empleados, y obliga a preguntarse si reside, más bien, en los procesos de comunicación: en la experiencia compartida, la intencionalidad, la reciprocidad y la relación entre interlocutores. Sin constituir el eje central del simposio, esta cuestión atraviesa de forma transversal muchas de las preguntas que aquí se plantean, y ofrece una vía privilegiada para poner a prueba, desde un caso límite, qué es lo que hace emocional a una lengua.

Desde una perspectiva interdisciplinar, el simposio pretende explorar cómo se configura la emocionalidad en las lenguas y en las prácticas comunicativas, cómo se construye y negocia socialmente y qué papel desempeña en la expresión y percepción de la identidad. Se prestará especial atención a los contextos plurilingües y a las situaciones en las que las personas se comunican mediante lenguas aprendidas, adquiridas o utilizadas más allá de su primera lengua.

PREGUNTAS PARA EL DEBATE

  • ¿Qué implica afirmar que las lenguas humanas son emocionales?

  • ¿Es la emocionalidad una propiedad de las lenguas, de los usos lingüísticos o de las prácticas comunicativas?

  • ¿Cómo se construye y comunica la emoción mediante recursos lingüísticos y discursivos?

  • ¿Cómo intervienen el contexto social, los interlocutores y las normas culturales en la construcción de significado emocional?

  • ¿Podemos separar significado, valoración y emoción en la comunicación humana?

  • ¿Dónde reside la emocionalidad de una expresión lingüística: en la forma, en el hablante, en el contexto, en el interlocutor o en la interacción entre todos ellos?

  • ¿Por qué parece atenuarse la emocionalidad en las segundas lenguas y lenguas adicionales, y qué nos dice esto sobre la naturaleza misma de la comunicación emocional?

  • ¿Si la inteligencia artificial puede reproducir los recursos formales del discurso emocional y, aun así, ser percibida como no emocional, qué nos indica esto sobre la naturaleza de la emocionalidad lingüística: reside en los recursos empleados o en el propio proceso de comunicación?

CALL FOR PAPERS

Invitamos a todos los investigadores interesados a enviar sus propuestas de comunicaciones relacionadas con alguna de las líneas temáticas propuestas (fecha límite: 7 de mayo de 2007):

Líneas temáticas

Comité organizador

  • Susana Martín Leralta (Universidad Nebrija)

  • Ana Blanco Canales (Universidad de Alcalá)

  • Margarita Planelles (Universidad Nebrija)

  • Ocarina Masid (Universidad Nebrija)

  • Teresa Simón Cabodevilla (Universidad Nebrija)

  • Lizeth Guthemberg (Universidad Nebrija)

  • Mari Mar Boillos

  • Mari Mar Boillos (Universidad del País Vasco)

Comité científico

  • Ana Blanco Canales (Universidad de Alcalá)

  • Susana Martín Leralta (Universidad Nebrija)

  • Natividad Hernández (Universidad de Salamanca)

  • Juana M. Liceras (Universidad de Ottawa y Universidad Nebrija)

  • Alberto Rodríguez Lifante (Universidad de Alicante)

  • Cecilia Ainciburu (Universidad Nebrija)

  • José Antonio Hinojosa (Universidad Complutense de Madrid)

Ir a Arriba